Qué es el número PREN y cómo se aplica en la selección de aleaciones para servicios con cloruros

9 de septiembre de 2026

En la ingeniería de materiales para servicios en contacto con cloruros —agua de mar, salmueras, plantas de desalinización, industria química, offshore— hay un número que aparece en prácticamente todas las especificaciones y hojas técnicas: el PREN, o Pitting Resistance Equivalent Number. Se usa como criterio rápido de comparación entre aleaciones inoxidables y de níquel, y muchas veces determina la elección del material antes de entrar en ningún otro criterio.

Pero el PREN es a la vez muy útil y muy fácil de malinterpretar. Sirve para orientar la decisión inicial, no para sustituir el criterio del ingeniero. Y su valor depende de qué fórmula concreta se aplique y de qué elementos aleantes se consideren. Esta guía explica qué es exactamente, cómo se calcula, en qué familias es más relevante, dónde tiene limitaciones y cómo se usa correctamente en la selección de aleaciones para servicios con cloruros. Para las fichas técnicas completas de referencias del catálogo, están disponibles en las secciones de aleaciones de base níquel, duplex y superduplex y aleaciones de titanio de Nickel Alloys.

Qué es exactamente el PREN

El PREN (Pitting Resistance Equivalent Number) es un índice numérico que estima la resistencia relativa de una aleación a la corrosión por picaduras en ambientes con cloruros. Se calcula a partir de la composición química de la aleación, ponderando el efecto de tres elementos que son los principales responsables de la resistencia a picaduras: el cromo, el molibdeno y el nitrógeno.

La fórmula estándar más utilizada, aplicable a inoxidables austeníticos, duplex y superduplex, es:

PREN = %Cr + 3,3 × %Mo + 16 × %N

Un número más alto indica mayor resistencia a la corrosión por picaduras. Los rangos aproximados por familia:

  • Inoxidables austeníticos estándar (304L, 316L): PREN entre 18 y 26.
  • Superausteníticos (904L, 254 SMO, AL-6XN): PREN entre 34 y 47.
  • Duplex estándar (2205): PREN entre 34 y 38.
  • Superduplex (2507): PREN entre 40 y 45.
  • Hiperduplex (2707): PREN por encima de 48.
  • Aleaciones de níquel (Inconel 625, Hastelloy C-276): PREN entre 50 y 70.

Como referencia práctica, la regla de dedo más habitual del sector es que un PREN superior a 40 marca la frontera del comportamiento fiable en agua de mar caliente. Por debajo de ese valor, la resistencia a picaduras en ambientes con cloruros severos deja de ser suficiente para la mayoría de aplicaciones críticas.

La fórmula: qué elementos aporta cada uno y por qué

Los coeficientes de la fórmula no son arbitrarios: se han derivado experimentalmente a partir de miles de ensayos de corrosión en soluciones cloruradas, y reflejan el peso relativo de cada elemento en la capacidad de la aleación para mantener su capa pasiva:

  • Cromo (Cr): es el elemento base. Forma la capa de óxido pasivo que protege la aleación. Coeficiente 1: cada punto porcentual de cromo aporta un punto de PREN.
  • Molibdeno (Mo): refuerza la estabilidad de la capa pasiva especialmente en presencia de cloruros. Coeficiente 3,3: es proporcionalmente el más «rentable» en términos de resistencia a picaduras.
  • Nitrógeno (N): contribuye a la estabilidad de la austenita y refuerza la resistencia a picaduras localizadas. Coeficiente 16: es muy potente por unidad de peso, aunque los porcentajes en juego son mucho más bajos (típicamente 0,1-0,3%).

Un pequeño ejercicio ilustrativo: un inoxidable 316L (17% Cr, 2,5% Mo, ~0,05% N) tiene PREN ≈ 17 + 3,3×2,5 + 16×0,05 ≈ 26. Un duplex 2205 (22% Cr, 3% Mo, 0,15% N) tiene PREN ≈ 22 + 3,3×3 + 16×0,15 ≈ 34. La diferencia entre ambos —relevante en aplicaciones con cloruros— se explica sobre todo por el mayor contenido de molibdeno y por la presencia de nitrógeno.

Fórmulas alternativas: PREN vs PREW

La fórmula estándar (PREN) no incluye el wolframio, elemento aleante que también refuerza la resistencia a picaduras y que aparece en algunas aleaciones específicas. Para materiales con contenidos significativos de wolframio (como el Hastelloy C-276, que lleva ~4% W), se utiliza la variante PREW (o PREN modificado):

PREW = %Cr + 3,3 × (%Mo + 0,5 × %W) + 16 × %N

En estos casos, el PREW da un valor superior al PREN estándar y refleja mejor la resistencia real de la aleación. Los códigos y especificaciones suelen indicar cuál se aplica; por defecto, cuando se dice «PREN» sin más matiz, se entiende la fórmula estándar sin wolframio.

Otras variantes menos usadas incluyen coeficientes ligeramente distintos para el molibdeno (2,5 en lugar de 3,3, o 3,0) o para el nitrógeno (13 o 30 en algunos entornos). En caso de duda, siempre conviene indicar explícitamente qué fórmula se está aplicando al reportar un PREN.

PREN por familia de aleación: cómo interpretarlo

El PREN es útil para comparar aleaciones dentro de la misma familia o entre familias con comportamiento comparable. Sirve muy bien para inoxidables (austeníticos, duplex, superduplex, hiperduplex) y razonablemente bien para aleaciones de níquel. Cuando se cruza entre familias muy distintas, hay que ser más cauto.

Inoxidables austeníticos

En los austeníticos, el PREN es muy predictivo. Un 316L (PREN ~26) rinde claramente peor en agua de mar que un 904L (PREN ~34) o un 254 SMO (PREN ~43). La escalera de resistencia a picaduras sigue casi linealmente el PREN.

Duplex y superduplex

En los duplex, el PREN también es fiable como comparativo, pero hay que tener en cuenta que la microestructura duplex (fase ferrita + fase austenita) puede tener un PREN «compuesto»: la ferrita y la austenita tienen composiciones ligeramente distintas, y por tanto PREN distintos. En especificaciones muy estrictas se llega a exigir un PREN mínimo tanto en la ferrita como en la austenita del metal depositado, para garantizar que ninguna de las dos fases es el eslabón débil.

Aleaciones de níquel

En las aleaciones de níquel el PREN se utiliza más como comparativo cualitativo que como criterio estricto. Un Inconel 625 tiene PREN ~50, un Hastelloy C-276 tiene PREW ~66-70. Ambos son muy superiores a cualquier duplex, pero su comportamiento real en distintos medios (oxidantes vs reductores, con o sin H2S, etc.) depende de muchos otros factores además del PREN. En aleaciones de níquel, el PREN es una guía de partida, pero la selección definitiva se hace por experiencia y por datos específicos de ensayos en el medio real.

Cómo se usa el PREN en la selección de material

En la práctica industrial, el PREN se aplica de varias formas complementarias:

Como umbral mínimo en la especificación

Muchas especificaciones de sector (offshore, desalinización, química) fijan un PREN mínimo obligatorio para el material del proyecto. Ejemplos habituales:

  • Norsok M-601 (offshore Noruega): PREN mínimo 40 en zonas con exposición sostenida a agua de mar.
  • Especificaciones de plantas de desalinización SWRO en zonas críticas: PREN mínimo 40, y en salmueras concentradas a temperatura alta, PREN mínimo 45.
  • Especificaciones de operadores de petróleo y gas para tuberías subsea: PREN mínimo variable según servicio (35, 40 o 45 según severidad).

Cuando la especificación fija un umbral, la lista de materiales admisibles queda automáticamente definida: cualquier aleación con PREN por debajo queda descartada.

Como comparativo entre alternativas viables

Cuando dos o tres materiales cumplen la especificación mínima, el PREN se usa como criterio para orientar la elección entre ellos (junto con coste, disponibilidad, soldabilidad, experiencia previa). Aquí conviene recordar que un PREN algo superior no siempre justifica un sobrecoste significativo si el margen sobre el umbral ya es holgado.

Como comparativo para verificar propuestas alternativas

Cuando un contratista propone una alternativa al material especificado (equivalente técnico), el PREN es uno de los primeros números que se compara para validar la equivalencia. Igual PREN o superior es condición necesaria pero no siempre suficiente: hay que revisar además composición completa, historia de aplicaciones y resultados de ensayos específicos.

Las limitaciones del PREN

El PREN es un indicador útil pero no es una regla infalible. Conviene conocer sus limitaciones antes de tomar decisiones basadas exclusivamente en él:

1. Solo predice corrosión por picaduras. No dice nada sobre otras formas de corrosión: intergranular, bajo tensión (SCC), erosión-corrosión, corrosión bajo depósitos. Un material con PREN alto puede ser vulnerable a corrosión bajo tensión en cloruros, y viceversa.

2. No es lineal con la temperatura. La resistencia a picaduras baja rápidamente al subir la temperatura. Un PREN 40 puede ser suficiente a 30 ºC y quedarse corto a 60 ºC en el mismo medio. Por eso las especificaciones suelen ir asociadas a rangos de temperatura definidos.

3. Depende de la composición química real del lote suministrado. Un consumible con composición nominal PREN 40 puede resultar en PREN 38 o 42 según el lote específico. En proyectos críticos se exige certificado de composición y verificación del PREN del lote suministrado.

4. No refleja el estado de la aleación después de la soldadura. El material base puede tener PREN 42, pero la zona afectada por el calor y el metal depositado pueden tener PREN inferior por segregación química, empobrecimiento de cromo por precipitación, o pérdida de nitrógeno. Por eso en aplicaciones críticas se mide el PREN también en el cordón soldado.

5. No sustituye la experiencia y los ensayos en el medio real. Dos materiales con el mismo PREN pueden comportarse de forma distinta en un servicio concreto por factores no capturados por la fórmula (velocidad de flujo, presencia de sólidos, ciclos térmicos, contaminantes minoritarios). En proyectos nuevos o con condiciones atípicas, los ensayos específicos (según ASTM G48, ASTM G150 u otros) son insustituibles.

PREN de referencias habituales del catálogo

Como aplicación práctica, esta es una tabla comparativa de PREN aproximados para las aleaciones más habituales:

AleaciónFamiliaPREN aproximado
316LAustenítico24-26
904LSuperausenítico~34
254 SMOSuperausenítico 6% Mo42-45
Duplex 2205 (ER2209)Duplex34-38
Superduplex 2507 (ER2594)Superduplex40-45
Hiperduplex 2707Hiperduplex>48
Inconel 625 (ERNiCrMo-3)Ni-Cr-Mo~50
Alloy 59 (ERNiCrMo-13)Ni-Cr-Mo~72 (PREW)
Hastelloy C-22 (ERNiCrMo-10)Ni-Cr-Mo-W~65 (PREW)
Hastelloy C-276 (ERNiCrMo-4)Ni-Mo-Cr-W66-70 (PREW)
Inconel 686 (ERNiCrMo-14)Ni-Cr-Mo-W~75 (PREW)

Nota: los valores para aleaciones con wolframio significativo (Hastelloy C-22, C-276, Inconel 686, Alloy 59) están expresados como PREW por reflejar mejor la contribución del W.

Preguntas frecuentes sobre el PREN

¿Cuál es el PREN mínimo aceptable para servicios en agua de mar caliente?

La regla práctica del sector es PREN mínimo 40 para servicios sostenidos en agua de mar por encima de aproximadamente 30-40 ºC. Por debajo de esa temperatura y con velocidades de flujo moderadas, PREN 34-38 (duplex 2205) puede ser suficiente en muchos casos. Por encima de 60 ºC, o con salmueras concentradas, el requerimiento sube a PREN 45 o directamente aleaciones de níquel.

¿El PREN sirve para comparar aleaciones de níquel entre sí?

Como orientación inicial, sí. Un Inconel 625 (PREN ~50) es claramente inferior en resistencia a picaduras a un Hastelloy C-276 (PREW ~66-70) o a un Inconel 686 (PREW ~75). Pero la elección final entre aleaciones de níquel raramente se hace solo por PREN: entran en juego el tipo de medio (oxidante vs reductor), la presencia de H2S, la temperatura y la experiencia acumulada del sector con cada aleación en el servicio concreto.

¿Qué diferencia hay entre PREN y PREW?

PREN = Cr + 3,3×Mo + 16×N. Es la fórmula estándar y se aplica a aleaciones sin wolframio significativo. PREW = Cr + 3,3×(Mo + 0,5×W) + 16×N. Es la variante que incluye el wolframio y se aplica a aleaciones que lo contienen en cantidad relevante (Hastelloy C-22, C-276, Inconel 686). El PREW siempre da un valor superior al PREN estándar para la misma aleación.

¿Por qué en algunos duplex se exige medir PREN en la ferrita y en la austenita por separado?

Porque la microestructura duplex tiene dos fases con composiciones ligeramente distintas: la ferrita tiende a concentrar cromo y molibdeno, mientras que la austenita concentra níquel y nitrógeno. Como resultado, la ferrita y la austenita del mismo material pueden tener PREN distintos (típicamente la austenita algo inferior por menor Cr y Mo). En aplicaciones muy críticas, la especificación exige que ambas fases cumplan el PREN mínimo, para asegurar que ninguna es el punto débil frente a picaduras.

¿Puedo confiar en el PREN si el proveedor no me da el análisis completo?

No del todo. El PREN es solo tan fiable como los datos de composición sobre los que se calcula. En proyectos críticos, la especificación debe exigir el certificado de composición del lote suministrado (con Cr, Mo, N y en su caso W) y el cálculo del PREN a partir de esos valores reales, no de los nominales del fabricante. Un lote específico puede desviarse ligeramente del rango nominal, y en materiales que están cerca del umbral la desviación importa.

¿Se puede aumentar el PREN de una soldadura ajustando el procedimiento?

En parte. El consumible fija el PREN nominal del metal depositado, pero el aporte térmico y la temperatura interpass afectan la microestructura resultante y pueden hacer que el PREN «efectivo» en el cordón sea inferior al nominal (por precipitación de fases pobres en Cr y Mo). Un procedimiento con aporte térmico controlado y temperatura interpass baja preserva mejor el PREN nominal del consumible. Es especialmente relevante en superduplex y aleaciones de níquel.

¿Existe algún equivalente al PREN para corrosión en medios no clorurados?

Sí, pero son índices menos universales. Para medios reductores tipo ácido sulfúrico o clorhídrico, se utilizan otros criterios basados en el contenido de molibdeno, níquel y cobre. Para servicios sour con H2S existen los criterios de NACE MR0175 / ISO 15156. El PREN es específico para resistencia a picaduras en cloruros y no debe extrapolarse a otros escenarios de corrosión sin más.


Aviso técnico y legal

La información contenida en este artículo tiene carácter divulgativo y orientativo. El PREN es un índice comparativo útil pero no sustituye la calificación técnica del material para una aplicación concreta. Las decisiones sobre selección de aleaciones deben tomarse por personal cualificado, atendiendo siempre a las especificaciones del fabricante, la normativa vigente (Norsok M-601, NACE MR0175 / ISO 15156, ASTM G48, ASTM G150 y códigos superiores según corresponda) y las condiciones concretas de cada proyecto, incluyendo temperatura, composición del medio, velocidad de flujo y presencia de contaminantes minoritarios. En proyectos críticos, la selección debe apoyarse en ensayos específicos en el medio real. Nickel Alloys S.L. no se responsabiliza de decisiones adoptadas exclusivamente a partir del contenido divulgativo de este artículo. Para asesoramiento técnico específico, contacte con nuestro departamento técnico-comercial.

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